El padre de la niña, Félix Noel
Guzmán, llegó hasta el lugar del accidente e intentó por varios minutos
que las autoridades le permitieran acercarse al cuerpo, que yacía junto
a la guagua accidentada cubierto por una sábana blanca.
Tras
convencer a la policía para que lo dejaran llegar hasta el cadáver, un
oficial destapó un poco el cuerpo y el hombre cayó de rodillas y
comenzó a darle besos.
De inmediato, los agentes le pidieron que se alejara de la escena.
"Es
mi vida, yo quiero estar con ella hasta que se la lleven", gritó el
hombre ahogado en llanto cuando intentaba impedir que los funcionarios
lo alejaran de su hija Paola Nicole Guzmán, quien viajaba en el autobús
junto a sus otro cuatro hermanos.
Entre los nueve menores que
viajaban en el autobús municipal —que cayó por un talud al borde del
puente hasta la carretera— se encontraban también dos primos de los
hermanos Guzmán, así como otros vecinos del barrio Piedras Blancas de
Guaynabo.
Diana Ríos, madre de la menor fallecida, llegó hasta el
lugar del accidente, próximo a la comunidad en que reside, y luego se
trasladó hasta el cercano Guaynabo Medical Mall, adonde trasladaron a
los ocho estudiantes que sobrevivieron el accidente que ocurrió a eso
de las 7:00 de la mañana.
A eso de las 11:00 de la mañana, cinco
de los niños heridos habían sido dados de alta y los otros tres se
mantenían bajo observación, en condición estable, informó Jorge
Acevedo, director médico de la institución.
El conductor, por su parte, fue trasladado al Centro Médico de Río Piedras en condición estable.
El
alcalde de Guaynabo, Héctor O'Neill, precisó que, al momento del
accidente, "la ruta (de recogido de estudiantes) estaba empezando, así
que la guagua no estaba llena".
Jaime Huertas, un conductor que
se topó con el accidente cuando viajaba hacia su trabajo, dijo que,
cuando entró a la guagua volcada para intentar auxiliar a los heridos,
el chófer le indicó que se había quedado dormido.
"Estaba dándole
la mano... yo le pregunté a él y él me dijo que se quedó dormido",
manifestó Huertas, quien todavía tenía sus manos ensangrentadas tras
asistir a los heridos.
Luego que el empleado de Recreación y
Deportes del Municipio de Guaynabo habló con la prensa, un funcionario
le pidió que no hiciera más declaraciones.
Un conductor de un
camión que transitaba por la vía al momento del accidente narró a
Prensa Asociada que vio cómo la guagua bajó el talud de tierra que está
junto al puente y dio una vuelta al llegar al pavimento.
Edwin
Báez detalló que estacionó su vehículo y corrió hasta la guagua para
rescatar a los niños, que de la fuerza que hicieron para agarrarse de
él le desgarraron la camiseta.
"Una de las niñas que estaba me
decía que faltaba una hermana y, cuando mire por el lado del conductor,
vi que estaba pillada debajo de la guagua", narró.
Báez relató
que unos 25 a 30 conductores se bajaron corriendo de sus vehículos y
empujaron la guagua hasta poder levantarla para sacar el maltrecho
cuerpo de la menor, que ya había muerto.
Una de las menores
heridas dijo a su madre en el hospital que, poco antes del accidente,
la guagua viajaba en zigzag, como solía hacer el conductor como parte
de un juego con los niños.
Adaneth Reyes dijo que su hija de 11
años, Nicole Vega, se encontraba en condición estable. Aseguró que,
tras el susto, intentará ser ella quien transporte a la menor hasta la
escuela diariamente.
Tanto el Departamento de Educación como el
de Salud ofrecerían asistencia sicológica para los menores
involucrados, sus familias y sus compañeros de escuela.