MANILA — El agitado tráfico de la capital filipina se
detuvo y miles de personas se alinearon en las calles y puentes el
viernes para aclamar a su héroe Manny Pacquiao, quien regresó a casa
ponderando sus próximos movimientos: enfrentar a Floyd Mayweather Jr. y
buscar un escaño en el Congreso.
Después de derrotar el sábado en
Las Vegas al campeón welter de la OMB, el puertorriqueño Miguel Cotto,
Pacquiao bajó del avión aún con una herida en la oreja derecha y dijo
que no veía problema para enfrentar a Mayweather en su próxima
megapelea.
"Estoy deseando combatir con Mayweather siempre y
cuando haya un acuerdo", señaló el púgil, de 30 años. "Pero no queremos
forzarlo a enfrentarme. El debería ser quien me rete porque fue claro
que tuve más (audiencia en) pago por evento que él".
Mayweather
emitió el lunes un comunicado en el cual dijo: "Si Manny Pacquiao
quiere enfrentarme, todo lo que tiene que hacer salir al ruedo y
decirlo".
El promotor de Pacquiao, Bob Arum, dijo el jueves que
el astro filipino quería pelar en peso welter (147 libras, 67
kilogramos) y que estaba esperando escuchar algo del director de Golden
Boy Promotions, Richard Schaefer, quien ha ayudado al equipo de
Mayweather en sus peleas recientes.